martes, 30 de julio de 2013



Ella es Carolina González Lagos, nacida y criada en una de las comunas más periférica y marginal de Santiago de Chile. Mujer de 21 años, ordinaria y vulgar por naturaleza, de ahí el “malhablada”.
Deportista amateur y ganadora de muchas medallas en rayuela corta, deporte que lleva practicando sin parar durante algunos años.
Secretaria y funada diseñadora gráfica, actualmente estudia Artes y Gestión Cultural, área que siempre mostró interés y pasión, hoy desarrolla profesionalmente creando y realizando proyectos tanto personales como grupalmente.
Expuso colectivamente por primera vez en Casa Memoria José Domingo Cañas, “Fragmentos encontrados”, conmemoración a los 40 años del golpe militar.

“La sangre es más fuerte dicen, y así lo digo yo también, inconscientemente he heredado la política y el arte familiar por ambos lados, es imposible no cuestionarse todo y darte cuenta que te cagan por todos lados, la desvalorización de las personas social e individualmente, vivir en una sociedad que te impone todo, como vivir, como pensar, como vestirte y hasta como amar.

Salirte de estas reglas es difícil pero no imposible, es prácticamente como nacer de nuevo, criarte e inculcarte lo que pretendes que seas cuando adulto, cuando creces y te mandan al colegio es lo mismo que cuando cumples 18 años y te mandan al servicio militar, te lavan el cerebro y te disciplinan, perdiendo la inocencia, creatividad y libertad de imaginar. Cuando creces y sales del colegio es complicado liberarte, después de tantos años de domadura, yo en eso estoy ahora, es gratificante  levantarse y no seguir al resto, sentirte una persona libre, amar y aceptarte tal cual eres, sacar prejuicios que tenias de ti misma, es un largo camino, no me puedo ir todavía, el tiempo corre rápido y tengo mucho que hacer, ser la oveja negra no es nada fácil".