Ella es Carolina González Lagos, nacida y criada en una de
las comunas más periférica y marginal de Santiago de Chile. Mujer de 21 años, ordinaria
y vulgar por naturaleza, de ahí el “malhablada”.
Deportista amateur y ganadora de muchas medallas en rayuela
corta, deporte que lleva practicando sin parar durante algunos años.
Secretaria y funada diseñadora gráfica, actualmente estudia
Artes y Gestión Cultural, área que siempre mostró interés y pasión, hoy
desarrolla profesionalmente creando y realizando proyectos tanto personales
como grupalmente.
Expuso colectivamente por primera vez en Casa Memoria José Domingo
Cañas, “Fragmentos encontrados”, conmemoración a los 40 años del golpe militar.
“La sangre es más fuerte dicen, y así lo digo yo también, inconscientemente
he heredado la política y el arte familiar por ambos lados, es imposible no
cuestionarse todo y darte cuenta que te cagan por todos lados, la desvalorización
de las personas social e individualmente, vivir en una sociedad que te impone
todo, como vivir, como pensar, como vestirte y hasta como amar.
Salirte de estas reglas es difícil pero no imposible, es prácticamente
como nacer de nuevo, criarte e inculcarte lo que pretendes que seas cuando
adulto, cuando creces y te mandan al colegio es lo mismo que cuando cumples 18
años y te mandan al servicio militar, te lavan el cerebro y te disciplinan,
perdiendo la inocencia, creatividad y libertad de imaginar. Cuando creces y
sales del colegio es complicado liberarte, después de tantos años de domadura,
yo en eso estoy ahora, es gratificante levantarse y no seguir al resto, sentirte una
persona libre, amar y aceptarte tal cual eres, sacar prejuicios que tenias de
ti misma, es un largo camino, no me puedo ir todavía, el tiempo corre rápido y
tengo mucho que hacer, ser la oveja negra no es nada fácil".
